¡Buenos días, amigos!
Adiós ríos, adiós fontes de Rosalía de Castro
IRIS MELERO FERRO
Adiós ríos, adiós fontes
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos,
non sei cándo nos veremos.
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos,
non sei cándo nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde m’eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei.
terra donde m’eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei.
Prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña d’o meu contento.
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña d’o meu contento.
Muiño dos castañares,
noites craras do luar,
campaniñas timbradoiras
da igrexiña do lugar.
noites craras do luar,
campaniñas timbradoiras
da igrexiña do lugar.
Amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adiós para sempre adiós!
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adiós para sempre adiós!
¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conoso,
por un mundo que non vin!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conoso,
por un mundo que non vin!
Deixo amigos por extraños,
deixo a veiga polo mar;
deixo, en fin, canto ben quero…
¡quén puidera non deixar!
deixo a veiga polo mar;
deixo, en fin, canto ben quero…
¡quén puidera non deixar!
He elegido este poema porque me trae un buen recuerdo. En quinto de primaria, nuestra profesora de gallego empezó a trabajar con nosotros a Rosalía de Castro. Como su casa real está cerca de Santiago de Compostela (ahora casa-museo), nos ofreció la opción de ir hasta allí y contar la biografía de Rosalía y recitar unos poemas suyos en una exposición. Nosotros aceptamos, y estuvimos trabajando en profundidad la vida de Rosalía y algunos de sus poemas.
Nos pasamos todo el trimestre ensayando muy motivados. Recuerdo que los ensayos eran super entretenidos y que estábamos todos los días esperando ansiosos a que llegara la hora del ensayo. A mí me tocó recitar esta poesía con tres compañeras muy cercanas, nos lo pasábamos muy bien, y practicábamos porque queríamos que nos saliera perfecto.
El día de la exposición estábamos muy ilusionados y nerviosos (positivamente) porque había mucha gente, pero fue una experiencia increíble y memorable.
Este poema me recuerda a esa ilusión y alegría que sentíamos en ese momento, las ganas que teníamos de recitar la poesía, y enseñarles a aquellos adultos todo nuestro trabajo realizado durante todo el trimestre.
El viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez
BEATRIZ BENDICHO LLORENS
Y yo me iré.
Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto
con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes
el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde
están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos
que me amaron;
Y el pueblo se hará nuevo
cada año;
Y en el rincón de aquel mi
huerto
florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico.
Y yo me iré;
y estaré solo, sin hogar,
sin árbol verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros
cantando.
Este poema fue muy importante para superar una parte muy importante de mi vida. Cuando mi padre falleció me refugié en los recuerdos que me quedaban y, no sólo este poema expresaba todo lo que intentaba reprimir, sino que Juan Ramón Jiménez era uno de sus escritores favoritos. Y a día de hoy, y años más tarde, me sigo refugiando en ello.
Nada te turbe, nada te espante de Santa Teresa de Ávila
ALICIA RUIZ GALINDO
Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda,
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Solo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.
Este bellísimo poema de Santa Teresa de Ávila, es para mí un modelo de perfección y plegaria que ha marcado un antes y un después en mi experiencia de oración. Esta gran mística ha sido mi mejor maestra de la vida espiritual de la Iglesia.
A ma Mère (A mi madre)de Camara Laye
MICHELINE KAHITE NYEMBO
Femme noire, femme africaine,
Ô toi ma mère, je pense à toi...
Ô Daman, ô ma Mère,
Toi qui me portas sur le dos,
Toi qui m'allaitas, toi qui qouvernas mes premiers pas,
Toi qui la première m'ouvris les yeux aux prodiges de la terre,
Je pense à toi...
Ô toi Daman, ô ma Mère,
Toi qui essuyas mes larmes,
Toi qui me rèjouissais le coeur,
Toi qui, patiemment, supportais mes caprices,
Comme j'aimerais encore être près de toi,
Etre enfant près de toi!
Femme simple, femme de la résignation,
Ô toi ma Mère, je pense à toi.
Ô Daman, Daman de la grande famille des forgerons,
Ma pensée toujours se tourne vers toi,
La tienne à chanque pas m'accompagne,
Ô Daman, ma Mère,
Comme j'aimerais encore être dans ta chaleur,
Etre enfant près de toi…
Este poema está dedicado a mi madre. A veces cuando la distancia y el tiempo que te separa de tus seres queridos es enorme y prolongada, la primera persona en la que piensas es tu madre. Y para mí, mi madre es la persona de quién aprendí a vivir y convivir en este mundo. A ella a mis pensamientos porque le añoro mucho...
Muchas gracias
Realizado por Beatriz Bendicho, Iris Melero, Micheline Kahite y Alicia Ruiz.

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