
¡Hola! En la entrada de hoy queremos compartir la experiencia que hemos tenido tras leer un cuento llamado:
"El arcoíris".
Nos ha parecido imprescindible en primer lugar, conocer de antemano el cuento y haberlo leído varias veces, puesto que la lectura se hace mucho más rica cuando sabemos de qué trata.
En segundo lugar, hemos destacado la importancia de la coherencia entre la emoción que expresa la escena contada y nuestros gestos y expresión facial. No es posible contar una situación de alegría sin correspondencia en nuestra entonación, gestos, mirada, etc. Con esto creemos necesario teatralizar el cuento para que la lectura se haga una vivencia y el alumno pueda entrar en la trama del cuento llegando a sentirse dentro de la historia. La infancia es una etapa donde predomina la imaginación y la creatividad por lo que tenemos que potenciar esta fantasía a través de la lectura de cuentos.
Y por último, nos hemos dado cuenta del aprendizaje transversal que hay en la lectura de un cuento. Por ejemplo, cuando aparece una palabra que no conocen podemos escenificar su significado. De esta forma, el niño (que no va a preguntar qué es) integrará en su vocabulario esta nueva palabra que ha entendido por medio de nuestra representación. Además también podemos preguntar a los niños si alguno conoce qué significa esa palabra y aprovechar esta oportunidad para aprender nuevos conceptos de otras áreas como las matemáticas o la lengua: transversalizarción.
En conclusión, podemos decir que la lectura de un cuento nos adentra en un mundo impresionante lleno de pasión y aprendizajes.
¿Qué os parece? ¿Opináis lo mismo?
Muchas gracias.
Realizado por Beatriz Bendicho, Iris Melero, Micheline Kahite y Alicia Ruiz.
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